1. En espacios con poca luz natural, crea capas de luz. Combinar una lámpara de techo, de mesa y de pie da multidimensionalidad al espacio creando amplitud.

2. Menos es más. El orden visual es importante. Hemos de ser selectivos con los objetos que tenemos en casa sin saturar y mantener orden intentando tener muebles que permitan organizar y guardar quitando las cosas de la vista.

3. Utiliza el espacio vertical. Mantener todo a la altura de los ojos crea la ilusión de un espacio más pequeño independientemente de lo alto de los techos. Un buen truco es colgar los objetos que tenemos en la pared de 3 a 5 centímetros más arriba de lo que estaban esto atrae la atención al techo y hace que la habitación parezca más grande.

4. Pinta de un color claro. Es cierto que los colores oscuros hacen que los cuartos sean más acogedores, pero los claros aclaran los espacios.

5. Utiliza espejos. Son un elemento, no solo decorativo, sino que ayuda a diseñar los espacios multiplicando la luz y da profundidad.

6. Coloca las cortinas a una altura adecuada. Deben tener un largo de 240cm como mínimo. No las cuelgues justo encima de la ventana, llévalas hasta el techo para dar más altura a la habitación. Además, que la barra sobrepase el ancho de la ventana también amplía el espacio, sobre todo cuando las cortinas están recogidas.

7. Combina bien los colores. Una mezcla coordinada de pocos colores da un aspecto monocromático y ayuda a encontrar amplitud. Una habitación sobrecargada de colores puede llegar a abrumar.